El matrimonio, como muchas relaciones, es una planta que debe ser regada todos los días ya que puede marchitarse y llegar a morir.

Muchas parejas se casan con la ilusión de tener una gran boda, una espectacular luna de miel, una linda casa, etc. Sin embargo muchos se quedan en los planes, el futuro y olvidan la importancia del día a día.

Es fácil acostumbrarse, conformarse y caer en la monotonía que lleva a una zona de confort y que nos aleja y enfría la relación. Pareciera curioso que uno aprende con el tiempo a decir “no tengo tiempo, estoy cansado, se me olvidó tu regalo, eres muy difícil”. En momentos lo fácil es no esforzarse y señalar para no responsabilizarse. Curiosamente al ya no tener que conquistarse dejan de hacer todos aquellos detalles que en algún momento hizo que la pareja se enamorara,

La felicidad y estabilidad del matrimonio no se producen por sí mismos. Es un reto del día a día aprender a dar y ofrecer lo mejor de uno mismo: Si quieres ser amado, ama.

Para evitar un distanciamiento dentro de la pareja es importante tener consciente las 5 principales componentes que deben cuidarse dentro de un matrimonio.

1. Unirse en los tiempos difíciles

Cualquier relación puede tener  tiempos difíciles, sin embargo uno aprende a conocer a su pareja cuando existe crisis. Hay parejas que optan por aislarse, otros por ser agresivos ante el dolor, otros evaden y otros llenan sus vacíos con el vicio.  Estos son los momentos de duelo, desempleo, carencia, inestabilidad emocional,  etc.

Cuando existe comprensión existe empatía. Aprender a darse cuenta que la vida continúa y no quedarse estancados “en el área de problema”.

2. Deterioro de la comunicación

Aprender a encontrar la manera para dialogar, escuchar puntos de vista distintos, aprender a ceder, sentir frustración y llegar a acuerdos implica mucha madurez y esfuerzo de ambas partes. La pareja se pelea sobre temas relacionados con el dinero, sexo, las decisiones, el horario, los valores, responsabilidades hogareñas y la educación de los hijos.

Sin embargo, en la rutina diaria uno se acostumbra a “decir las cosas tal cual son”. Ser directo y señalar lo que no gusta. Se enseñan a pelear por pequeñeces, no dirigirse la palabra, ignorarse o a dramatizar un problema. Algunas parejas se pelean todo el tiempo y gradualmente su amor se ve afectado.

Lograr un esfuerzo en conjunto para evitar discusiones penosas resultará importante al reconocer cada quien de qué forma consciente e inconscientemente se invalidan y envían mensajes de desaprobación.

3. No luches por cambiar al otro

“No arregles si no está descompuesto”. Cuando uno trata de cambiar la forma de ser del otro, da a entender “que está descompuesto”. Esto hiere a la pareja y lo coloca en una posición muy defensiva al no sentirse amado, ni aceptado.

La regla de oro en todo matrimonio se resumiría en aceptar y amar a la persona más allá de sus imperfecciones. Cuando uno suelta el control y comprende que la mejor manera de ayudar a crecer a la persona es abandonar la idea de tratar de cambiarlo.

4.  Aprender a caerse bien

Una de las razones por la que las relaciones tienen éxito a lo largo de los años es que se siguen cayendo bien. Encuentran complicidad en los momentos que pasan juntos y saben pasarla bien. Existe la aprobación y el respeto dentro de su relación lo que ayuda a ver las buenas razones que existen detrás de lo que cada uno hace.

Cuando existe enojo acumulado se vive decepción y posteriormente se llega al desenamoramiento. Convertirse en alguien que impone gustos, preferencias y siempre desaprueba a la pareja genera un aviso.

5. Cuidar la sexualidad

El sexo gratificante es una recompensa que ambos logran con esfuerzo, comunicación y dedicación. No es fácil buscar momentos, crear nuevos escenarios, volver a conquistarse y conocerse sexualmente día a día.

La principal característica que distingue a un matrimonio de una amistad es la sexualidad. Hay parejas que se enfocan en la compañía y la amistad y dejan por años el componente sexual como unión principal. Por último, hay que tomar en cuenta que el  sexo tiene un tremendo poder para acercar o alejar a la pareja.

 

Fuente: ellasfem.com