Ver demasiado de cerca a nuestro esposo puede hacernos perder perspectiva. Tal vez tú no lo sabes, pero el tuyo es el mejor esposo del mundo.

Aún recuerdo que cuando tenía unos 18 años, mi hermana y yo teníamos una frase con la que descargábamos nuestros desatinos amorosos: «los hombres son malos». Durante mucho tiempo se convirtió en nuestro lema, y varias de nuestras amigas lo compartían.

Cuando me casé y llegaron los primeros problemas a mi relación, me sentía desconcertada. Nadie me había hablado de lo mal que me sentiría, ni de lo sola que me encontraría tras haber discutido con el hombre con quien apenas iniciaba un nuevo hogar. Una salida fácil fue esa: pensar en automático que ellos son insensibles, secos, demasiado prácticos e incluso malos. Sin embargo, esa no fue una solución, sino la fuente de más problemas.

Cuando comencé a darme cuenta de lo maravilloso que es mi esposo, de sus detalles que antes me pasaban desapercibidos, mucha de mi amargura se disipó.

 

  •  Aprender a mirar de corazón a tu esposo

Regálate una semana para aprender a mirar a tu esposo con otros ojos. Anota cada noche cinco cosas buenas de él, y reconócelas a la mañana siguiente. Olvida por un momento lo que te molesta o desconcierta de él. Este es el primer paso para abrir tus ojos a la maravilla de hombre que tienes al lado.

  • Lanzar mucho amor, y verlo regresar

Seguro recuerdas qué es un boomerang. Es un objeto que avientas con fuerza y que el mismo aire regresa a ti. El amor es así. Seamos sinceras, ¿qué hay en tu corazón cuando piensas en tu esposo? ¿qué le das tú a él? Si tu corazón le da diariamente amor, seguro lo encontrarás, pero si tu corazón está apachurrado o seco, tal vez exijas, te quejes y lastimes. Y eso, desafortunadamente, no te regresará amor, sino frustración y tristeza.

  •  Amar hasta que duela

Te atrapó el amor cuando decidiste casarte. Era impensable pasar tu vida con alguien más que no fuera él. ¡Así debía ser! Ahora, muchas mujeres han permitido que la costumbre, la falta de perdón y la falta de comunicación les hagan olvidar por qué lo eligieron a él por encima de todos. Y es que es mucho más cómodo amar cuando el cuerpo y el alma nos invitan a ello, cuando se siente bonito incluso tocar su mano. Cuando el olor a pies o los ronquidos nos aparecen por encima de su rostro cómodo descansando en el hogar que forman juntos, es el mejor momento para invitar a Jesús a enseñarnos a vivir el Amor con mayúscula, ese que ama hasta el final, hasta que duela.

  • Esforzarnos, ¡con gusto!

Existen muchos espejismos hoy en día, donde nos muestran la vida fácil como la mejor y la única opción para vivir. La cultura de lo desechable donde si algo nos incomoda, podemos reemplazarlo rápidamente. Desafortunadamente, la sociedad presenta muchos problemas por esta situación, y las personas no somos más felices que antes. ¿Por qué esforzarme? ¿por qué amar incluso hasta que algo duela? Porque es la única manera de superar el egoísmo, tu tendencia natural a autoprotegerte, y porque eso sí garantiza la felicidad, la alegría y superar esos problemas que te agotan y quitan la paz.

  •  Agradecer

Creo que si nos diéramos la oportunidad de agradecer diariamente las bendiciones que nuestro esposo conlleva, nuestra vida sería otra. Mi esposo me cuida, se preocupa por mí, es sensible y tierno; me ama profundamente y me necesita, sabe al mirarme lo que tengo.

 

Fuente:enfemenino.com